Este blogue nace co obxecto de difundir a actividade da A. C. Irmáns Suárez Picallo, así como de recuperar e por a disposición do público diversos materiais de interese sobre o noso pasado,ao tempo que damos a coñecer os artigos escritos por Ramón Suárez Picallo e outros autores sadenses.
Estruturamos o blogue en varias seccións, nas que terán cabida noticias de actualidade sobre as nosas actuacións, artigos, textos históricos, fotografías...
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| NAUFRAXIOS |
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 En 1944 RSP comentaba a noticia dun naufraxio frente á costa chilena de Huascos e analizaba as posibles causas do mesmo, incidindo principalmente nas deficientes medidas de seguridade de moitas naves mercantes, e que curiosamente aínda hoxe casi 70 anos despois, son motivo de novas desgracias...
3 de marzo de 1944
LA TRAGEDIA DEL “TOQUI”
Por Ramón Suárez Picallo
Escribimos estas líneas, en Valparaíso, bajo la impresión de que los 22 desaparecidos del “Toqui”, entre pasajeros y tripulantes, han perecido ahogados en el naufragio de la pequeña nave mercante chilena, zozobrada frente a Huasco.
Efectivamente, las autoridades marítimas y los medios técnicos del puerto, después de realizar grandes y abnegados esfuerzos en la búsqueda de los supuestos sobrevivientes, con naves de la armada y mercantes, aviones y barcas pequeñas, han desistido de continuar su noble empeño, dándolos por perdidos definitiva e irremediablemente.
La tragedia marinera ha conmovido profundamente a las gentes que aquí viven del mar, en el mar y para el mar, y puso una nota de luctuosa tristeza en el ambiente, alegre y veraniego, de esta ciudad de mareantes. La solidaridad ancestral, tan vieja y tan ancha como el mar y el mundo, existente entre los que se juegan la vida en la ruleta incierta de las olas y los vientos, está puesta de manifiesto en la angustia, la espera y la desesperanza, que se reflejaba en las caras ribereñas y en los enormes esfuerzos realizados, por todos, estos últimos días en procura del rescate de las vidas preciosas de los náufragos.
Pero el mar, que suele ser, a la vez, padre y verdugo, es inflexible cuando se propone cobrar en vidas humanas, sus diezmos y sus primicias, y ningún país, de cuantos viven a su vera, puede verse libres de estos tributos, cobrados a rajatabla.
¿Por qué naufragó el “Toqui? La pregunta anda de boca en boca, y se formulan, a manera de respuesta a ella, las más variadas hipótesis. Se dice que, hace mucho tiempo que ese buque debía haber sido retirado de la navegación, pues no reunía condiciones para seguir navegando; se agrega que, por falta de medios de transportes, sus armadores solían cargarla en exceso, movidos por la codicia, que rompe codos y traga vidas; y, aún se asegura que los encargados de dirigir la carga y descarga en los puertos, no ponen en su tarea ningún cuidado, queriendo significar con ello que el “Toqui” sufrió un escoramiento fatal, al ser sacudido por el temporal, debido a las malas condiciones de estiba de las mercancías que transportaban sus bodegas.
Todo esto se dice y se comenta aquí. El obligado sumario, abierto para establecer las causas del siniestro, dirá lo que pueda haber al respecto; y, a la vista de sus conclusiones, habrán de tomarse las medidas del caso, para evitar, en cuanto ello sea posible, que tales desgracias puedan ser atribuidas a factores humanos voluntarios y, por lo tanto, corregibles.
Por de pronto, hay un hecho cierto, indirectamente vinculado con estos dramas: las empresas de navegación están utilizando, y explotando con usura, al socaire de las necesidades de guerra, un material flotante viejo, casi deshecho y altamente peligroso. A costa de ello, obtienen ganancias fabulosas, que no destinan, como sería su deber, a mejorar la marina mercante nacional sino que las embolsan. De no ser así, Chile tendría construidas a estas horas, por lo menos cien unidades mercantes nuevas, de pequeño y medio tonelaje, para cuya construcción tiene lo principal: maderas, astilleros, obreros constructores, mar y costa.
No sucede así porque los armadores ganan bastante con lo que tienen; y, antes que creadores de un tan poderoso instrumento de riqueza nacional, como lo es una marina mercante, se sienten explotadores de la riqueza que otros crearon, sin que ellos piensen acrecentarla, ni mejorarla. Y así andan, naufragan y zozobran, por estos mares de Dios, los “Toqui” y los otros viejos “cachirulos”, cuando debían estar haciéndose guiños al agua y al viento en algún refugio, o desguazados y trocados sus hierros en rejas de arados, en vez de andar capeando fieros temporales.
No se trata de particularizar, en torno a la desgracia que venimos comentando. Trátase del problema, en general, puesto otra vez, de actualidad con ocasión de la pérdida, de más de veinte vidas, asolagadas en el mar, frente a las costas bravas de Huasco.
Sobre las aguas que las cubren, como mortaja líquida y azul, quedan extendidas estas palabras sobre el mar, los barcos y los que viven y mueren en ellos y por ellos.
¿Por qué murieron? Preferimos creer que fueron señalados por el dedo de un destino desconocido e ignoto, como tributo obligado del diezmo y la primicia, que suele cobrar el mar, en vez de creer que fueron víctimas de la imprevisión, la negligencia y la codicia. Lo cierto es que murieron, y los que mueren así, merecen la oración de las almas, conmovidas de fraternidad marinera, a manera de responso y miserere.
(Artigo publicado no xornal La hora en Santiago de Chile, tal dia como hoxe pero de...1944) |
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| CONTRABANDO E CONTRABANDISTAS |
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Ante as noticias aparecidas na prensa da época (ano 1946) RSP manifesta a sua opinión sobre o contrabando e os contrabandistas...
18 de diciembre de 1946
CONTRABANDO
Por Ramón Suárez Picallo
El contrabando es industria fructífera en todos los pueblos con imaginación y con cierto espíritu rebelde contra ese ogro nefando que se llama el Fisco. Por eso son famosos los contrabandistas españoles. Los andaluces de Algeciras y de La Línea, se indignan cuando se habla de reincorporar Gibraltar a la soberanía española. ¿Qué sería de nuestra industria?, dicen consternados. Los vascos no olvidan que “Ramuntcho”, la bellísima novela de Pierre Loti, es una estupenda estampa de la vida fronteriza de su país, cuyos personajes son en su mayoría, insignes contrabandistas. Los mismos funcionarios del Estado, directores de instituciones encargadas de reprimir y evitar este delito, no se privan de convidar a sus amigos con cigarrillos y bebidas, que no recibieron el santo bautismo aduanero.
Y las damas empingorotadas y los futres elegantes para jerarquizar con cierta originalidad su vestimenta, suelen decir a sus amistades “es género de contrabando”. Esta nuestra América, que heredó de España sus virtudes y sus vicios, heredó asimismo su afición contrabandista. Aquí como allá para el común de las gentes, el contrabando, no pasa de ser un pecado venial, cuya penitencia consiste las más de las veces en la pérdida del “matute”, es decir, de los géneros contrabandeados. Eso sí, hay que tener cierto sentido del buen gusto y de la estética. Contrabandear un buey, unas ruedas de automóvil o unos sacos de lentejas, puede ser una abominación; pero unas piezas de seda, unas botellas de buen whisky o un lápiz legítimo, es ya otra cosa. Por eso, al leer la noticia dada de los diarios de ayer, sobre el último contrabando descubierto, tuvimos cierto escepticismo sobre el talento de los contrabandistas. Hay un lote de objetos de joyería falsa. ¿Joyas falsas? Para eso no es necesario meterse a contrabandista o, como dice el refrán: “para tal viaje no hace falta alforjas”.
De todos modos y por muy mal que les vaya aquí, peor les iría si estuvieran en Budapest, donde antes de ayer fueron condenados a morir en la horca, dos individuos que se dedicaban al contrabando. Lo cual indica lo atrasado que están las leyes penales de la vieja Hungría y la falta de imaginación de sus jueces.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de ...1946) |
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| PREMIOS XORNALÍSTICOS |
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(Ilustración de Ulises para El Mundo. Suplemento especial VIII Premios Periodísticos de El Mundo)
RSP opina sobre o premio concedido polo Círculo de Periodistas de Santiago de Chile ao xornalista Saverio Sprovera por un artigo sobre un asasinato e xa sinala, nos anos cincuenta,(e hoxe ocurre igual coa chamada prensa do corazón) como noticias deste tipo, ou deportivas teñen mais relevancia que outras de carácter cultural e as publicacións que as difunden alcanzan unha maior difusión, tirada e lectores que as literarias, filosóficas ou culturais...
4 de julio de 1950
La Feria del Mundo
Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)
LA NOTICIA POLICIAL
El Circulo de Periodistas de Santiago, institución representativa de nuestro gremio, abrió un concurso para premiar los mejores trabajos publicados últimamente en los diversos aspectos de la información, el comentario, la crítica y la crónica, que forman el “corpus y el animus” de un diario moral y espiritual.
Saverio Sprovera, periodista joven, alegre y excepcionalmente dotado vocacionalmente para la profesión, se llevó el primer premio, concedido a la mejor información policial, hecha por él según el dictamen del Jurado, en la revista “Manos arriba”. La nota premiada era una impresionante narración, con pelos y señales del asesinato del chofer Antonio Cáceres, realizado por Pedro di Giorgio, adolescente de años, hijo de un conde Italiano; más o menos millonario, que llevó a cabo su hazaña homicida, así por que si, para divertirse, sin móvil indigno de lucro ni venganza.
Si nosotros nos atuviésemos a la ética profesional dictada por los creadores de la prensa, llamada en sus orígenes, entre veras y chungas, el “cuarto poder del estado”, tendríamos que protestar ante el hecho de que una institución tan justamente prestigiosa como lo es nuestro circulo, hubiese premiado la información perfecta sobre un horrible crimen, dejando desiertos, en cambio, otros temas de alto valor espiritual, artístico e intelectual. Pero sabemos a que atenernos sobre el particular, y no estamos dispuestos a dar coces contra el aguijón, como dice el viejo refrán. Y reconocemos que en estos tristes días en que nos toca vivir, una buena información policiaca, la crónica de un match de boxeo o la de un partido de balompié, puedan consagrar a un periodista, mucho más allá y más universalmente, que si escribiese un comentario sobre el “elogio de la locura”, de Erasmo de Rotterdam, pongamos por caso.
Algunos neuro-psicólogos de actualidad, trataron de explicar el curioso fenómeno, de que las revistas y las novelas policiacas y deportivas, tengan hoy diez veces más lectores que las revistas filosóficas, políticas, literarias y artísticas señalando que Edgar Wallace, San Dine y Agata Cristhie, son más leídos que Shakespeare, Cervantes y Goethe, fuera de otros libros que se refieren a temas sexuales situados en el segundo plano del interés mundial, desde que Freud abordó el tema.
Y le llama al fenómeno “dinamismovitalismo” o sea dinamismo vital; vivir en constante movimiento para el bien, o para el mal, pero siempre moviéndose, aunque no se sepa hacia donde ni para donde. Y a quienes nos hemos delectado con Orfeo y con Pitágoras, con Sócrates y con Aristóteles, con Virgilio y con Horacio, con Teresa de Ávila y Juan de la Cruz con Nervo y con Rubén, con Machado y con García Lorca, sólo nos queda dejarles paso franco y expedito a quienes nos sobrepasan y nos superan, hablando del Tucho Caldera o del estrangulador de la calle de Los Lirios; o, en el mejor de los casos, del grupo de once robustos mozos que lograron a patada limpia, meter una pelota de cuero, en un arco defendido por otros once, sólo que vestidos de distintos colores.
Mientras tanto, y sin ningún complejo de resentimiento, felicitamos, de verdad, a nuestro joven amigo y compañero de oficio, el excelente periodista, Saverio Sprovera, por el galardón que le concedió la más alta representación del periodismo de Chile, a modo de premio por una crónica perfecta, sobre uno de los más inexplicables crímenes de los últimos tiempos.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de...1950) |
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| JUAN PALLAS, SINDICALISTA ARXENTINO |
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(Manifestación da USA -Unión Sindical Arxentina- en 1923)
Artigo adicado ao lider obreiro e sindicalista arxentino Juan Pallas, significado persoeiro do Movemento Sindical Arxentino do século XX...
3 de julio de 1950
JUAN PALLAS, LÍDER OBRERO ARGENTINO
Por Ramón Suárez Picallo
Bordeando los 75 años de edad, ha fallecido en Buenos Aires, Juan Pallas, agregado obrero a la Embajada de Argentina en Santiago de Chile y uno de los más ancianos líderes del sindicalismo de la vecina República. Linotipista de profesión fue de los miembros más distinguidos de la llamada “aristocracia obrera” argentina salida de tres o cuatro gremios bonaerenses: la vieja Federación Gráfica, la Federación Obrera Ferroviaria, el Sindicato de Ebanistas, la Federación Obrera Marítima. Juan Pallas era, por lo tanto, un capítulo vivo de la Historia del Movimiento obrero argentino e hispanoamericano en todo lo que va corrido del siglo presente.
Dividido el movimiento obrero mundial en diversos sectores ideológicos, después de las discrepancias entre Marx y Backounine -socialistas y anarquistas en su origen- surgió entre las dos grandes corrientes una nueva tendencia, que tenía parte de las dos; pero que trataba de independizar a los sindicatos de toda clase de influencias políticas e ideológicas, haciéndola estrictamente apolíticos, dejando a sus militantes en libertad de pertenecer a cualquiera de ellas, fuera de la organización sindical y sin comprometer su independencia.
Esta tendencia, descendiente de las viejas corporaciones y gremios medioevales, tuvo su concreción máxima en el Congreso Obrero Franci, celebrado en Amiens en 1906 y se llamó sindicalista pura, para distinguirla del anarco-sindicalismo y del sindicalismo socialista, que buscaban en el sindicato obrero el mayor apoyo para sus ideologías respectivas. El italiano Enrique Leone y el francés Sorel fueron sus grandes teóricos. Y fue su primera creación la Confederación General del Trabajo de Francia, dirigida durante muchos años por León Johaux.
En la República Argentina la nueva posición halló de inmediato muchos adeptos, provenientes de los campos socialista y anarquista; los unos fatigados del excesivo “politicismo” y los otros del sectarismo ideológico, que apartaban de los sindicatos a enormes masas que no eran socialistas ni anarquistas. Juan Pallas con un selecto grupo de dirigentes sindicales –Francisco García, Sebastián Marotta y otros- se enroló en la nueva escuela que conquistó muy pronto a poderosos sindicatos de Buenos Aires, Avellaneda y Rosario de Santa Fe y dando lugar a una escisión de la F.O.R.A. (Federación Obrera Regional Argentina), que estaba orientada hasta entonces por el comunismo libertario o anarco-sindicalismo. En su noveno congreso, esta organización adoptó la posición que, a juicio de los más prominentes sindicalistas, constituiría el más brillante período del obrerismo argentino, llegando a contar en sus filas con más de millón y medio de cotizantes, durante la Presidencia del doctor Hipólito Irigoyen, que no le escatimó simpatías, ni protecciones. Juan Pallas fue durante más de 20 años uno de sus consejeros federales, su secretario, su tesorero y redactor principal de su órgano de publicidad “La Organización Obrera”, pues Juan Pallas, modesto, sencillo y cordial, poseía además una rica cultura, adquirida en forma rigurosamente autodidáctica, aparte de la que le daba su oficio de obrero gráfico, y era, por temperamento, un magnífico periodista.
No se puede resumir en un breve comentario periodístico la accidentada, dura y heroica historia del movimiento sindical argentino que codirigió Juan Pallas desde los tiempos de Roca hasta los presentes días; cuando el “fuero sindical” estaba en la cárcel, cuando los gobernantes consideraban delito la asociación obrera, cuando imperaban las leyes de Residencia y orden social que deportaban a los líderes o los mandaban a Ushuaia, este noble anciano, recién fallecido, ocupó los primeros lugares en la responsabilidad y en el peligro, con su innata prudencia y con su alto sentido de la responsabilidad, enemigo jurado de la gimnasia revolucionaria y de todo cuanto significase para los trabajadores esfuerzos o sacrificios inútiles.
Últimamente, el movimiento obrero y sindical argentino adoptó posiciones de todos conocidas, discutidas apasionadamente, frente a la política obrera y “obrerisante” del Presidente Perón. Juan Pallas, discrepando con muchos de sus compañeros de lucha y de ideología, se sumó a los que apoyaron incondicionalmente esta política del Primer Magistrado de la nación trasandina. No nos incumbe a nosotros enjuiciar la actitud del viejo amigo y maestro, porque conocimos, estimamos y admiramos, siempre su limpia línea de conducta y sabemos de su íntima sinceridad, de su desinterés, de su hombría de bien y de su amor por la causa proletaria, desde que hemos escuchado sus consejos y sus instrucciones, en la calle México 2070, de Buenos Aires, hace ahora justamente, 35 años. Aquí, en Santiago de Chile, donde descansaba de sus continuadas fatigas y tareas, como agregado obrero a la Embajada de su país, conquistó, a poco de llegar afectos, cordialidades y simpatías, brindados incondicionalmente, incluso por quienes no compartían sus puntos de vista, especialmente en los medios obreros y sindicales, que le profesaban altísimo respeto y que han de sentir hondamente su fallecimiento.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1950) |
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| FRANCESCO MAZZUOLI |
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 En ocasións, as colaboracións de RSP na prensa reducíanse a simples pés de foto como neste caso referida a unha obra de Francesco Mazzuoli,el Parmesano,(1503-1540) titulada Visión de San Jerónimo unha pintura en aceite sobre tela (343x149 cm) que data de 1526 - 1527 e se conserva na National Gallery de Londres.
26 de junio de 1951
LA FERIA DEL MUNDO
FRANCESCO MAZZUOLI
Francesco Mazzuoli es el autor de esta obra magistral que representa la visión de San Jerónimo, de El Parmesano, la que ha sido recientemente restaurada.
(Pé de foto publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de...1951) |
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| OS MINEIROS (1947) |
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Agora que está de penosa actualidade en España o problema da minería polos recortes nas axudas á reestructuración do sector, difundimos este artigo de RSP, publicado en 1947 en Chile, no que facía referencia as deficientes condicións de traballo nas minas.
Curiosamente Pablo Neruda, tamén nun discurso en 1947 no Senado de Chile, denunciaba as condicións de vida dos mineiros do seu país...
25 de junio de 1947
DRAMA MINERO
Por Ramón Suárez Picallo
No somos amigos de la mina. Compartimos íntegramente el pensamiento que inspira a una famosa novela española –“La aldea perdida”– y a otra no menos famosa inglesa –“Cuan verde era mi valle”– tan parecidas ambas como lo son entre sí dos gotas de agua. Aparte de la que escribió en su día el Doctor Cronin, titulada “Las estrellas miran hacia abajo”. Espeluznantes dramas, individuales y colectivos, que estremecen de cuando en cuando, a las poblaciones mineras de Asturias, del Rhur y de Gales, en Europa; Pensylvania, en los Estados Unidos; y de Concepción, Lota y Coronel, en Chile, aquí, en el Continente Americano. “Vivir y morir asfixiados bajo la tierra, como topos, por no poder vivir ni morir al aire libre sobre ella, ‘como cristianos’”, según afirma la sabidora abuela, creada por Palacio Valdés .
Pero hay, en cambio, en la mina un elemento humano, el “dramatis personae” de la tragedia, que nos conmueve hasta los tuétanos: es el minero, el buceador subterráneo, que arranca todos los días y todas las noches de las entrañas de la tierra y de más abajo del fondo del mar, su pan y el pan de sus hijos pequeños. En busca del carbón que ha de vitalizar la usina, que ha de mover la industria; y que ha de calentar la casa del rico, se tropieza habitualmente, a bocajarro, con la muerte, sintetizada, para él, en una sola palabra: Grisú. Para el técnico, la palabreja es sólo un tema de ensayo; para el Presidente del consejo de la Empresa; no pasa de ser un “accidente” más; pero para el hombre que la enfrenta por un mísero jornal, es mucho más que todo eso: es su vida y es el pan, la sal y el calor de sus hijos, a los que deja huérfanos y ateridos de frío, una sola palabra; Grisú.
Hoy le toca a Chile, país de minas ricas y de mineros pobres, sentir sobre su carne le latigazo del rudo drama minero. Dos decenas de muertos y varias más de heridos, resumen en cifras, el resultado de la tremenda explosión del fondo del mar, en el Pique de una mina de carbón, y de cuyos dolorosos detalles da minuciosa crónica la prensa diaria.
El suceso se produce en momentos muy especiales. Cuando sociólogos de tres al cuarto, comentaristas de mala fe y escritores de tanto por cuanto, están realizando una campaña en contra de los obreros de las minas de carbón; que se exigen mucho y trabajan poco, que si piden esto, aquello y lo de más allá, que ganan demasiado, en relación con lo que ganan los “pobres capitalistas”, que no bajaron nunca al fondo de la mina.
¿Y ahora? Ahí están veinte muertos y más de treinta heridos, quemados y semiasfixiados adverando sus diatribas antiobreras y anticristianas -¡ellos que se dicen católicos!- ¿Se paga eso? ¿Tienen precio esas vidas útiles, en dinero contante y sonante? En tal caso, deben fijárselo ellos; a tanto cada cuerpo, a tanto cada alma, y a tanto el hambre, el frío, la orfandad y el desamparo de cada niño huérfano. Y después, que rindan cuentas de esos precios, ante el justo e inexorable Tribunal de Dios.
Mientras tanto, nosotros, inclinamos el cuerpo y el alma ante los cadáveres de las víctimas del gran grisú de las minas de Lota, y les decimos a modo de responso: No sabemos si producíais más o si producíais menos. Sabemos de cierto, eso sí, que habéis muerto debajo de la tierra como topos, por no poder vivir como personas sobre ellas. ¡Paz en vuestras tumbas y paz para vuestras almas, hermanos mineros, hurones en las obscuras entrañas de la tierra para que otros, que nunca se toparon con el grisú, alumbren y calienten sus casas ricas! ¡A lo mejor, vuestros niños huérfanos, pedirán en sus puertas venturosas, una limosna por amor de Dios!
(Artigo publicado no xornal La Hora,en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de... 1947) |
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| MIO CID NO CINE |
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11 de junio de 1951
BUENAS TARDES
Por Pick-Up
(Ramón Suárez Picallo)
VIDA Y RESURRECCIÓN DEL MÍO CID CAMPEADOR
Se nos anuncia desde Madrid que una fuerte Empresa Cinematográfica española está a punto de ofrecerle al mundo, una versión en el celuloide, de la vida, andanzas y hazañas del Mío Cid Campeador.
Para lograr el alto propósito de consagrar en el Séptimo Arte la figura de Don Rodrigo Díaz de Vivar, se ha reunido un distinguido grupo de actores, de historiadores, de músicos y de poetas, empeñados todos ellos en lograr una obra maestra, propia del personaje de que se trata. Personaje simbólico, representativo de Castilla, que era en sus tiempos una “nación naciente”, llamada a ser después, madre de otras muchas naciones a lo largo y a lo ancho del mundo conocido y desconocido. Trátase de una empresa de largos alcances, y por eso, además de las aportaciones individuales de valores artísticos e intelectuales, se gastarán en ella 50 millones de pesetas, contantes y sonantes, suma equivalente, más o menos, a los 160 millones de pesos chilenos.
EL MÍO CID EN CHILE
La proyectada película del Mío Cid, seguirá el guión geográfico de las andanzas del legendario personaje: Vivar, Burgos, Cardeña, Aragón, Valencia, Coimbra de Portugal, Toledo, León, Galicia y Andalucía.
Pues bien, según noticias que tenemos a la vista, los realizadores de la obra de la que damos noticias, han utilizado para ella, muchos materiales de información, de interpretación y de exégesis, reunidos y publicados en Chile; en primer lugar, el precioso libro de Vicente Huidobro, titulado “Mío Cid Campeador (Hazaña)”, considerado como fundamental, en toda la Bibliografía novelesca cidiana de los últimos tiempos; después un texto del Profesor Eleazar Huerta , glosando verso por verso, el famoso Poema del Juglar de Medinacelli, un tal Pedro Abad, que lo escribió, según todos los indicios, allá por el año de gracia de 1140, cuando el personaje era aún presencia viva en todas las tierras peninsulares.
Por último, hubo en Chile una última versión teatral, muy discutida, por cierto, del célebre personaje, hecha por Camilo Pérez de Arce, y premiada últimamente, con un alto galardón, por la belleza de su lenguaje y por el alto espíritu que la animó. Y de ahí que en esta Resurrección histórica, artística y literaria del señor de Vivar, vencedor de Imperios y conquistador de ciudades y de reinos, tenga Chile una buena parte.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de... 1951)
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| OS XORNAIS, SALVAVIDAS PARA OS TRANSEÚNTES |
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RSP comenta a teoría do Xefe do Consello Superior de Seguridade de N. York que sostén que un xornal na man pode ser un bo elemento de protección para os transeúntes... aínda que -según RSP- en Santiago de Chile sería unha temeridade poñer en práctica dita experiencia...
6 de junio de 1947
EL DIARIO COMO SALVAVIDAS
Por Ramón Suárez Picallo
Mister W. C. Cole, Presidente del Consejo Superior de Seguridad de Nueva York, asegura que un diario puede ser un excelente salvavidas para el transeúnte siempre que lo lleve en la mano, con cierto garbo y donaire, braceando ágilmente y haciendo al aire una especie de Código de Señales.
He aquí la teoría del señor Cole, expuesta en una interviú periodística:
Las personas que crucen las carreteras y pasen por las calles urbanas y los caminos suburbanos en la penumbra, están menos expuestas a ser atropelladas por un automóvil, si llevan un diario en la mano. El papel blanco, con el movimiento natural de la mano cuando camina el transeúnte, es una eficaz advertencia al automovilista, de la presencia del peatón.
¡Muy optimista en su afirmación el citado mandamás neoyorquino! Porque si viniese aquí a Santiago de Chile y cruzara ciertas calles centrales con un diario en la mano, no quedaban de él ni los rabos. Y, si por tentación del diablo, se les diese por irlo leyendo, aunque fuese por la acera, es seguro de toda seguridad que no llegaría sano y salvo a su destino.
Hay que ver como las gastan aquí los choferes, lanzados por calles y caminos. Aún yendo sin nada en la mano, y con los cinco sentidos puestos en el cruce de una calle se corre el riesgo de quedar despanzurrado en su pavimento, cuanto más si se lleva el diario en la mano, con una noticia interesante. No digamos ya el diario; el cuerpo de redacción y aún el edificio con máquinas y todo, donde se imprime, son capaces de llevarse por delante los choferes de estos pagos, envueltos en la emoción de la velocidad.
Mister Cole pertenece a un país, en cuyos restaurantes, paraderos y mesones de los caminos, se pregunta siempre a los viajeros quién es el chofer, para no servirle más que naranjada, coca-cola o gaseosas; aquí, en cambio, el chofer es quien se echa al coleto la primera botella de vino tinto para que vaya “bien alumbrado” en el viaje.
De todas las maneras, sus declaraciones son muy interesantes para nuestro gremio periodístico. Sabíamos que un diario es un vehículo de cultura, una fuente de información, y a veces, un punto de orientación y de referencia sobre trascendentales problemas sociales y políticos. Él nos revela ahora que, además de todo eso, puede ser un buen salvavidas capaz de preservar al honesto gremio de los peatones de una muerte irremediable bajo las ruedas de un cacharro vil que se llama automóvil.
(Este artigo apareceu publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero do ano...1947)
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| DETECTIVE CHILENO ABATIDO (1951) |
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 Raúl Cisternas Solís, inspector de policia secreta chileno morre a mans dun delincuente o 31 de maio de 1951. RSP faise eco da noticia e curiosamente utiliza hipanoamericanismos (cogoteros, lanzas, monreros )para nomear tales personaxes.
En 2006 o Ministerio de Educación de Chile acordou adicar a data do 19 de xuño como o Día do Detective...
2 de junio de 1951
BUENAS TARDES
Por Pick–Up (Ramón Suárez Picallo)
PALABRAS PARA UN HOMBRE DE BIEN QUE MURIÓ CUMPLIENDO SU DEBER
Don Raúl Cisternas Solís, distinguido funcionario policial que consagró lo mejor de su vida a la defensa de las vidas y de los bienes ajenos, cayó abatido por el furor de un delincuente profesional, fugitivo de las leyes humanas y divinas, que prohiben a la criatura humana matar y robar.
El suceso ha causado profunda impresión en la ciudadanía honesta, no tanto por su carácter, que es al fin y al cabo resumen de la lucha eterna entre el Bien y el Mal, entre los que defienden la ley común y los que la violan y transgreden, sino que por tratarse de un hecho desgraciadamente habitual, en los últimos tiempos de la violencia colectiva. Los ratones que se comen a los gatos, o los delincuentes que matan a mansalva a los hombres de bien, incluso a los policías.
Pues, no es un secreto para nadie que en la capital de Chile, por las buenas o por las malas mandan y desmandan los cogoteros, los lanzas, los monreros y los estafadores, al amparo de una legislación penal, substantiva y adjetiva, que les viene como anillo al dedo, para que sus fechorías queden impunes, al socaire de tal o cual alegato jurídico, hecho por un picapleitos deshonestos, un rábula de menor cuantía, o un juez negligente y fuera de órbita, que aplica a la buena de Dios unas leyes anacrónicas y antañosas de los tiempos del carretón y de la diligencia, en plena historia del automóvil aerodinámico y del avión supersónico.
Al socaire, además, de la indiferencia de Ministros, Magistrados y Legisladores, altamente preocupados de candidaturas y precandidaturas para dentro de dos años, ajenos en absoluto a la realidad viva, trágica y palpitante de la delincuencia desbordada que acabará en una esquina cualquiera, incluso con sus propios correligionarios.
Y por último, al amparo de este estado de ánimo colectivo, de insolidaridad, de la decencia que se calla, que no grita y no obra frente al vecino agredido, en una actitud que se parece mucho a la complicidad y al encubrimiento del atraco alevoso y del cogoteo criminal.
¿PARA CUÁNDO?
Para cuando los tribunales de urgencia y de emergencia, que juzguen y castiguen con la pena de muerte mediante juicios sumarísimos a los que asesinan para robar.
¿Para cuándo las actitudes enérgicas del Gobierno democrático, que proteja, ampare y cubra -¡con todas sus consecuencias!– la actuación de sus agentes, frente a los criminales de larga historia y nutrido prontuario penal, que ensucian y deshonran su régimen que traen del ronzal dictaduras y tiranías? ¿Para cuando la prensa honrada se dejará de hacer crónica, hablando de los “pobrecitos cogoteros” que fueron flagelados pidiendo para ellos arroz con leche, cazuela de ave y perdices en escabeche?
¿Para cuándo? Para después de estar todos los ciudadanos honorables muertos y sepultados, haciéndoles compañía al Inspector Raúl Cisternas, un hombre de bien, caído en el cumplimiento de su deber, y a cuyo sacrifico ofrecemos hoy un saludo y una oración sin palabras.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1951) |
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| G. SHEPELER,Presidente da Corte Suprema de Chile (1951) |
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 Despois dunha breve paréntese de descanso, Ramón Suárez Picallo retoma o seu traballo periodístico cun novo título na sua sección:BUENAS TARDES. Neste artigo, comenta o xantar homenaxe que se lle fai ao maxistrado chileno D. Gregorio Shepeler Pinochet por mor do seu nomeamento como Presidente do máximo Tribunal de Xusticia de Chile a Corte Suprema de Xusticia, cargo que desempeñou de 1951 ata 1954...
29 de mayo de 1951
¡BUENAS TARDES!
SERENIDAD Y OPTIMISMO
Por Ramón Suárez Picallo
Don Gregorio Shepeler, venerable magistrado chileno, ha sido agasajado con un almuerzo, días pasados, en el más elegante y aristocrático club de la capital, celebrando su ascensión al más alto cargo del Poder Judicial de la República, es decir, a la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia.
Hubo en el ágape los discursos que son de rigor en estos casos, pronunciados por quienes ofrecían el homenaje y por quien lo recibía. Y, por una vez, se dijeron allí frases, que a pesar de tener el carácter de post banquete, merecen ser subrayadas –por su hondura y su significado-: Por ejemplo, éstas del oferente del brindis, don Rafael Elizalde: “Una sabia y austera administración de justicia es el clásico desiderátum de la civilización. Y aquellos países, donde la Ley pareja para todos, es respetada y bien aplicada, honran y dignifican a la especie humana”. Y estas otras magníficas palabras del alto magistrado, agradeciendo el agasajo: “La vida fue buena conmigo. Este acto y el motivo que lo inspira, es una culminación de todas mis aspiraciones. No la ambición inconsciente del que desea todo lo que brilla; ser obispo héroe, hombre rico o Presidente de la República. No. Mi aspiración fue otra: ganar la vida y la independencia, hacer el bien y gozar de la estimación de mis conciudadanos. Yo disfruto de estos bienes y considero que la vida, bien vivida, es por sí sola, aún sin euforia, un fenómeno agradable, digno de ser experimentado y gozado”.
He aquí la noble, digna, serena y optimista posición de un hombre, enfrentado al duro deber de administrar justicia en suprema y última instancia: un hombre que pasa por alto desengaños, desconsuelos y amarguras; que levanta el corazón para que pasen por debajo de él, sin rozarlo siquiera, los sucesos que podrían amargar su vida y sus actos.
Tales palabras, empapadas de hombría de bien, suenan como una música plácida en medio de una época en que las gentes ácidas y amargadas tratan de volcar sus acideces sobre el espíritu y los intereses del prójimo, incluso en aquellas acciones que requieren –para ser dignas– la prudencia, la serenidad y la paz del espíritu. Y constituyen, además, una garantía de que Chile, frente a los adversos avatares por que atraviesa su vida pública y privada, podrá seguir sintiéndose orgulloso de su Administración de Justicia, que es, como decía muy bien el señor Elizalde, ofreciendo el acto que comentamos, “el desiderátum de la civilización y el mayor bien de la dignidad humana”.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1951) |
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| ESMOLA MÍNIMA PARA MENDIGOS |
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 RSP comenta neste artigo as reivindicacións ou esixencias dos mendigos mexicanos en 1947 e que difundiu o xornal "Universal Gráfico" pola que acordaron non admitir esmolas inferiores a dez centavos...
15 de mayo de 1947
LOS MENDIGOS EXIGEN
Por Ramón Suárez Picallo
Decididamente esto de la sindicación o “sindicalización” –como impropiamente se dice también– de los gremios, oficios, profesiones y subprofesiones, es cosa muy seria, especialmente en los países democráticos, donde todos los ciudadanos tienen el derecho de asociarse con “fines útiles”– para los que se asocian, se entiende.
En la América de habla castellana, los tres países que van a la cabeza en el ejercicio de este derecho son –por orden histórico– Argentina, Chile y México. El viejo “gremialismo” –que así se llamó en sus orígenes– tuvo preclaros apóstoles y esclarecidos mártires, algunos de amplia personalidad internacional. Formar asociaciones fue, en las primeras dos décadas del presente siglo, una especie de manía sociológica que afecta a todas las capas sociales y a todas las tendencias políticas y religiosas.
Latía en el fondo de esta preocupación, la tradición europeo–latina, ilustrada en la historia de la Gilda romana, el gremio medioeval español, la Escuela de Constructores de templos y catedrales, y la corporación francesa. El tradeunionismo inglés, que influyó posteriormente, en el sindicalismo del mundo anglosajón, fue una mala copia de aquella vieja tradición latina, que por razones de tiempo y de lugar, tuvo gran éxito.
Y volvamos ahora, a lo de América, refiriéndonos a México, donde acaba de formarse el más original y peregrino de todos los sindicatos, o “sindicalizados”, si se prefiere este término, las gentes de pan pedir, los mendigos, los pordioseros. No se sabe aún a cual de las tres principales organizaciones confederales allí existentes piensa adherirse; pero se sabe, en cambio, que en asamblea magna aprobó por aclamación un pliego de “exigencias mínimas para asegurar que el trabajo de sus asociados sea lo más productivo posible”.
La noticia, dada por el diario “Universal Gráfico” en la ciudad de México y retransmitida al mundo por la Agencia United Press, aclara que dentro de esas “exigencias mínimas” –tampoco se sabe cuales pueden ser las “máximas”– los nuevos paladines de la lucha de clases, acordaron no aceptar la limosna habitual del clásico centavo, sino que exigir que se les dé monedas de diez centavos y que en el caso de que el caritativo transeúnte les ofrezca el acostumbrado y mísero centavillo, el mendigo deberá rechazar la limosna con cuanta energía considere apropiada al caso. De esto a proclamar la “acción directa” contra el caritativo tacaño, hay apenas la distancia de un pelo chico y muy delgado.
¡Rediez! Que vemos en puerta un conflicto en torno a la “sindicalización” de los mendigos, si el ejemplo mexicano cunde.
ANTECEDENTES
Por lo demás, no es del todo nuevo que los mendigos se organicen para defender sus “intereses gremiales”. En España, por ejemplo, en los tiempos de “El Lazarillo de Tormes”, de “Gil Blas” y de “La Vida del Buscón”, eran toda una clase social dotada de ciertos derechos que empezaban en la “sopa boba” del Convento y terminaban en el derecho hereditario que tenían los pordioseros, de arrendar, trasmitir, vender o hipotecar los puestos más productivos de la limosna, que eran generalmente, los pórticos de las grandes catedrales y los atrios de las ermitas, iglesias y santuarios visitados por muchos romeros extranjeros y nacionales. La Santa Madre, reconocía, reglamentaba y discernía en los pleitos referentes a esta especie de Derecho consuetudinario, del que los mendicantes eran objeto y sujeto. Una Iglesia famosa o una catedral renombrada, perdería uno de sus “encantos” principales si no tuviese a su puerta, especialmente en los días de Fiesta Mayor, dos hileras de mendigos, entre ciegos, lisiados, tullidos y contrahechos, todos “castigados por la mano de Dios” o “predilectos de una infinita misericordia”. Recordamos, a propósito, que un gran dibujante que describió una festividad jubilar en una célebre sede episcopal. Dentro, las ceremonias con gran boato, a todo lujo, sahumadas de incienso. Fuera, los tullidos, los lisiados, los ciegos, los lacerados. El dibujo llevaba el siguiente pie: “La verdad está en la puerta”. Los mendigos felicitaron públicamente al dibujante, y el Gobierno, en cambio, por indicación del Cabildo catedralicio, le impuso un mes de cárcel. Y aún podríamos hablar de la jerarquía religiosa y filosófica de la mendicidad, en la vieja India, en los templos de Sidhartha o de Budha; en Francia y en Italia, durante siglos, fue el mendigo, un personaje intocable, casi santo. En otros países fue y es aún hoy, un truhán simpático, que explota con gran habilidad, la misericordia ajena, sabiendo que en el 70 por ciento, los que le dan una “chaucha” de limosna, lo hacen para que Dios les perdone y les compense del pecado de tener mil pesos mal adquiridos. Una especie de tasa para entrar en el reino celestial, previo pago de una alcabala ínfima.
Como se ve, los pordioseros de pan pedir, no son una clase social tan menospreciada como parece; tienen abolengo, historia y jerarquía bastantes para organizarse sindicalmente y formular, como cualquier otro hijo de vecino, sagradas reivindicaciones.
(Artigo publicado no xornal La HORA, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de ...1947) |
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| ELOXIO AOS CARABINEIROS CHILENOS |
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 O Corpo de Carabineiros de Chile creouse no ano 1927. Polo tanto hoxe celebran os 85 anos. RSP adicoulle este eloxioso artigo no ano 1950 cando celebraba o XXIII aniversario.
Como curiosidade cita a atención que espertou en Blanco Amor o servicio que dito Corpo estaba a prestar cando visitou Chile...
27 de abril de 1950
EL CUERPO DE CARABINEROS
Por Ramón Suárez Picallo
Hoy celebra su XXIII aniversario el Benemérito Cuerpo de Carabineros de Chile, la magnífica, heroica, paciente y abnegada Institución encargada de mantener, arma al brazo, el orden público y de defender las vidas y los bienes de todos los ciudadanos y habitantes de la República.
La efemérides será evocada en todo el país, y especialmente festejada en los propios organismos que integran la entidad, con su magnífica Escuela a la cabeza. Pero detrás de esas celebraciones debe de hacer sentir toda la ciudadanía honorable su emoción cálida, su gratitud rendida y su admiración sin condiciones al más perfecto, culto y eficiente cuerpo policial armado de toda la América del Sur, y aún de muchos países de otros Continentes, especialmente, teniendo en cuenta que, mientras que en estos últimos tiempos la delincuencia, el desquicio moral, la tendencia al desorden mismo han subido por el rápido y veloz ascensor, los recursos técnicos, económicos y casta legales de los carabineros –encargados de contener su avance- apenas su subieron a pie por una muy alta y empinada escalera.
Los chilenos, quizás, por un viejo ancestro español, anarquista y anarquizante, enemigo de cualquier autoridad como principio, no puedan apreciar en todo su cabal valer y sentido el tener un cuerpo de policía tan admirable como lo es, en todos los ordenes, el de sus Carabineros. Y de ahí lo de llamarles “pacos” con cierto aire humorístico, que no se sabe a ciencia cierta si es elogio o menosprecio. Otra herencia andaluza de origen gitano, trasplantada aquí sin mayor ton ni son, en recuerdo de la Guardia Civil Española, de los llamados cosacos de la Argentina y de otros policías rudos y autoritarios, que con razón o sin ella imponen sus órdenes al ciudadano común.
Pero el forastero más o menos culto, que ha recorrido otros países y otros Continentes, y que alguna vez tuvo que habérselas con sus policías, desde los que hurgaban en sus maletas en la Aduana, hasta los que pedían los “papeles” a la vuela de cada esquina, no puede menos de admirarse de la singular finura, la amable cortesía y la eficiencia y el fino instinto de la hombría de bien de esos cachazudos, serviciales y bondadosos “pacos” de Chile. Y ellos –los forasteros inteligentes– saben, a poco de estar aquí, que los niños perdidos y los animales bohemios y sin hogar fijo –que rara vez se equivocan en sus juicios estimativos- se arriman al carabinero sabiendo que tienen en él a un protector; mientras que el truhán, el delincuente y el sujeto de mal vivir, se le apartan como se aparta el Diablo de la Cruz y del agua bendita.
Y sabe, además, el viajero curioso, que no resbala sobre los paisajes físicos y espirituales que contempla, sino que penetra decididamente en ellos, que los políticos del mundo, que gozan de tal confianza y de tal autoridad, pueden contarse por los dedos de una mano, esperando algunos dedos; los de Londres, los de Nueva York, la Real Policía Montada del Canadá y de Carabineros de Chile. Después pare usted de contar.
Mientras tanto, aún quedan que mentar otros méritos suyos. Su maravillosa banda de música –nosotros no quisimos nunca llamarle Orfeón por lo impropio del término– ha sido y es con sus conciertos populares, un eficacísimo instrumento de cultura y estética del pueblo chileno, siguiendo la vieja leyenda de Orfeo. Y ese otro prodigio de gracia, de destreza y de riesgo, que es el incomparable “Cuadro Verde”, en el que hombre, tierra y caballo forman una entidad consubstancial en forma indivisible, renovando viejos y gloriosos mitos de la Caballería. ¡Y por algo será que los jinetes del Cuerpo de Carabineros de Chile, cuando se van en plan de competencia a cabalgar por esos mundos de Dios, arramplan siempre con los mejores premios!
Y más aún. Un viejo amigo nuestro, gran poeta, novelista y “croniqueur” español –Eduardo Blanco Amor– a las pocas horas de llegar a Santiago, hace ahora un año y medio, nos preguntaba, asombrado ante un carabinero que dirigía el tránsito en el cruce más concurrido de la ciudad: ¿Pero quién es ese personaje vestido de verde, que parece por su gesto, su elegancia y su gracia el director del un gran ballet? Tuvimos que contestarle que era un carabinero. Simplemente un agente de policía. El escritor tomó buena nota de eso y prendado del gesto, de la sonrisa y de la invitación amable, a cruzar sin peligro la calzada, acaba de comunicarnos que en su libro “Chile a la vista” –de próxima aparición- le dedica un capítulo al policía que parece un director de ballet, manejando, en vez de batuta, un simple tolete .
Pues bien; decíamos denantes que la efemérides de hoy tendrá su mayor resonancia en la Escuela del benemérito Cuerpo, que tiene su sede en la Avenida Antonio Varas. Y es muy natural que así sea, ya que, de acuerdo con el viejo dicho que reza: “Por el fruto los conocerás”, aquella casa, recinto policial y militar, es, a la vez, uno de los más finos centros de cultura castrense, literaria, histórica y hasta jurídica de Chile, donde los hombres de armas, ciencias, artes y letras, tuvieron siempre cordial acogida, bajo la tuición superior y cordialisima del señor Coronel don Juvenal Garrido –que fue hasta hace pocas horas su ilustre Director– rodeado de un selecto grupo de profesores, oficiales y de intelectuales amigos, y a quien hoy con motivo de su ascenso y remoción, queremos tributar nuestro respetuoso homenaje de afecto y de simpatía.
Y con él, vaya nuestra admiración razonada, al noble Cuerpo del uniforme verde, que honra a Chile, por su heroísmo, su abnegación, su honestidad y su cultura a todo lo ancho y a todo lo largo de la República.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de ...1950) |
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| Sobre IGNACIO DE LOYOLA |
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Breve comentario de RSP a raíz dunha película sobre o santo Ignacio de Loyola fundador da Compañía de Xesús.
1 de abril de 1949
VIDA DE SANTOS
Por Ramón Suárez Picallo
En la imperial y grandiosa ciudad de Toledo, está fijándose estos días una película que lleva por título “El capitán de Loyola”. Trátase de llevar al celuloide la vida, andanzas, truhanerías y milagros –que de todo hubo en ella– de San Ignacio, el famosísimo santo vasco fundador de la Compañía de Jesús, potencia material y espiritual de primer orden en estos y en otros tiempos en lo económico, en lo político y en lo diplomático.
La obra de “Arte y difusión” (A.M.D.G.) sigue el viejo dicho de “tal Señor tal Honor”, pues su realización ha sido previamente presupuestada en 80 millones de pesos chilenos, suma muy considerable, si se tiene en cuenta la angustia económica por que atraviesan en estos momentos, el comercio y las principales industrias básicas españolas.
Pero como decía el poeta, “España y yo, somos así...” Antes faltarán allí el pan y el vestido para sus gentes todas, que faltar la pompa, la solemnidad y la grandeza con que presentar antes los ojos del mundo incrédulo, las figuras de sus grandes Santos y de sus heroicos guerreros. ¿Sus sabios? Eso ya es harina de otro costal. Estos pueden vivir y morir en estado de digna y solemne pobreza, sin que España pierda nada de su prestigio de nación católica, cristiana y ecuménica.
Por lo demás –“e pola mía que non perda” – San Ignacio de Loyola es un personaje de bastante pro como para “peliculizarlo” a todo costo. Tiene, como Pablo de Tarso y como San Agustín, –santos ellos de mayor cuantía– la atracción y el encanto españolísimo de haber sido en sus mocedades insignes y extraordinarios pescadores, antes de ser tocados por la vara de la divina Gracia.
Y que rabien y que muerdan y se remuerdan los alacranes pecadores y murmuradores de las abominables tertulias de café que creen que es más importante el atender al comercio, a la industria, a la agricultura y a otras actividades vilmente materialistas que exaltar la memoria de un gran santo español, que paseó el nombre de la Patria catolicísima por todos los ámbitos de la Cristianidad...
(Artigo publicado no xornal La Hora, de Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de ... 1949) |
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| Sobre RICHARD E. SCHULTE E AS BEBIDAS ESTIMULANTES |
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Á dereita o Dr. Richard Evans Schultes no Amazonas
29 de marzo de 1950
YOCCO (bebida estimulante del Amazonas)
Por Ramón Suárez Picallo
Un instituto norteamericano, encargado de estudiar las comidas y bebidas estimulantes, ha elaborado un documentadísimo informe sobre un producto del Amazonas que combate la fatiga y la depresión nerviosa, causando en el hombre un notable bienestar general.
Trátase de una bebida, elaborada a base de corteza de vides, llamada “Yocco”, descubierta por el sapientísimo Dr. Richard E. Schultes explorador de plantas medicinales y alimenticias, del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de Norteamérica.
Afirma el sabio investigador yanqui que su brebaje no emborracha, por no contener alcohol; pero en cambio, produce en quien lo toma notables efectos estimulantes, por causa de la cafeína que llevan sus ingredientes estrictamente vegetales. En el mismo informe se asegura que tan preciosa bebida sólo es conocida por unas pocas tribus indias, establecidas en algunas partes de la ribera del gran río sudamericano.
¡Estos yanquis siempre andan atrasados en las cosas de comer y del beber! Porque eso de utilizar las cortezas de las vides para hacer con ellas una bebida es más viejo que el andar a pie. Es una fórmula conocida y reconocida en todos los países productores de vino, desde los tiempos del Dionisios helénico y del Baco latino. Y hay sobre ella leyendas encantadoras francesas, griegas, italianas y españolas, comunes al origen grecolatino de la vid, símbolo vegetal con el aceite, con las naranjas y con los higos, de nuestra ajetreada civilización occidental. ¡Y si no que lo digan los periodistas!
Diógenes, el filósofo cínico, vivía dentro de un tonel; es decir, tenía por casa un recipiente de vino; Baco, el disipado truhán de las orgías y bacanales romanas, se bañaba en jugo de uvas. Y durante la Edad Media hay una picaresca en toda Europa, hecha a base de gentes que no podían beber vino, pero que, en su lugar, maceraban hojas, sarmientos y corteza de vid, las echaban a un regacho de agua clara, asegurando que sabía a vino, aunque el sabor era algo desvaído e insípido.
Antecedentes todos que sabemos los grandes eruditos, pero que desconocen de cabo a rabo los sabios y técnicos norteamericanos, que sólo beben agua y entre los cuales conocimos a uno muy eminente de Boston, que estaba convencido de que el Caballo de Troya era la bestia que montaba Tom Mix en sus grandes aventuras del Far West; y de que Agamenón,
Aquiles y Ulises eran cow–boys de Texas y de Nuevo México, valientes luchadores, eso sí, contra los viles coyotes de dos y cuatro patas de aquellas anchas y largas extensiones.
Por todo eso y parte de felicitar efusivamente al doctor Richard Schultes, del Instituto Smithoniano de Washington, por su sensacional descubrimiento, tenemos que agregarle a la felicitación el viejo dicho del Eclesiastés: “Nada hay nuevo bajo el sol”; o dicho en términos más cultos: “Nil novi sub sole”.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de... 1950) |
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| SOBRE O APELIDO BONET |
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 RSP comenta no artigo, unha nova da que se fan eco os periódicos da capital chilena en 1947 e na que se di que todos os que leven o apelido Bonet serán merecentes de recibir a parte correspondente dunha inmensa fortuna que legou un antepasado común D. Caludio Bonet...
4 de marzo de 1947
LOS BONET DE ENHORABUENA
Por Ramón Suárez Picallo
Todos los Bonet del mundo están de parabienes. En este año de gracia de 1947, cuantos lleven, legítimamente este breve apellido de origen catalán, serán coparticipes, a partes iguales, de una “pequeña” fortuna consistente en mil quinientos millones de libras esterlinas, legada hace ahora ciento cuarenta años por su antepasado, don Claudio, distinguido caballero, valiente soldado y Virrey de la Isla de Madagascar, nacido en Villa Fonteny, en Cataluña, en los tiempos en que las huestes de Felipe V se batían con las de Casanova, a raíz de la guerra de sucesión.
La buena nueva, con pelos y señales, la da el señor Venegas Velarde, corresponsal de “La hora” en Antofagasta, en nuestra edición del último domingo, en una crónica sensacional, que todos los Bonet que no la hayan leído deben leerla inmediatamente, por la cuenta que les tiene.
El hecho de que la noticia que se relaciona con un catalán que fue Virrey de la remota isla africana, provenga de Antofagasta, tiene la siguiente explicación: allí está don Celso Augusto Bonet, joven estudiante de derecho y su hija Patricia, de seis meses de edad, coheredera de la “pequeña” fortuna mencionada.
SUCINTA HISTORIA
Don Claudio Bonet era catalán; descendiente de aquellos otros que con Roger de Lauría fundaron el Ducado de Atenas, conquistaron las Sicilias y las Cerdeñas y llegaron al corazón de Bizancio, grabando en las escamas de todos los peces del Mediterráneo cuatro barras de Cataluña y de Aragón. En sus andanzas fue a parar este don Claudio a Madagascar, y allí se casó con la hija del Virrey, heredando por ello fortuna y virreinato. Como catalán de ley, acrecentó la fortuna y gobernó la Insula a su manera. Cuando murió no tenia herederos directos. Estaba sólo su tío Gabriel Bonet con cuatro hijos. Testó para los descendientes del tío, que existiesen en el mundo a ciento cuarenta años de su muerte. Todos ellos, donde quiera que se hallen, siempre que acrediten que se apellidan Bonet, participan a partes iguales en los mil quinientos millones de libras esterlinas, que se hayan depositado en varios bancos, esperando a los felices dueños. El plazo se vence este año y se ha creado una “Organización Bonet”, encargada de juntar a los herederos, darlos a conocer, comprobar su identidad y “levantar” los bienes yacentes del difunto. Se ha probado ya que todos los Bonet de España, de Francia, de la Argentina, y de la República Dominicana –entre los cuales hay un ministro y varios diplomáticos– así como los de Chile y los del resto del mundo, descienden del tío del opulento mandatario de Madagascar.
LA HERENCIA
Nunca fue nuestro fuerte la aritmética. Ni maldita la falta que nos hizo. La administración de nuestros bienes personales pudimos hacerle siempre, contando con los dedos de las manos y aún nos sobraban dedos y... deudas. Pero hoy hacemos una excepción y recurrimos a Pitágoras para darles contados y sonados a nuestros lectores los pesos chilenos que forman el total de la herencia de los Bonet.
Veamos: son mil quinientos millones de libras esterlinas. Cada libra esterlina vale 126 pesos chilenos. Hay, pues que multiplicar 126 por 15 y agregarle después al resultado ocho ceros a la derecha. Y está la cuenta. Son ciento ochenta y nueve mil millones de pesos chilenos (189.000.000.000) ¿Se da cuenta el lector? ¿No? Ni nosotros tampoco, aunque contamos los pesos por vagones de ferrocarril. Pues, bien todo eso repartido entre unos dos mil Bonet diseminados en todo mundo. Y ahora, ya perdimos en esta barahúnda de miles de millones, no seguimos con el resto de la operación, para no perder el juicio, pensando lo que significa en pesos el solo hecho de apellidarse Bonet. Divídanse 186 mil millones entre dos mil herederos y sabrá lo que le toca a cada uno. ¡Una friolera! Algo así como noventa y cinco millones por cabeza. ¡Santo Dios! ¡Lo que es haber tenido o no un tío en Madagascar, catalán, virrey y multimillonario.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de... 1947) |
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| DE TOROS E TOREIROS (EN 1947) |
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En 1947, RSP enmigo das corridas de touros, comenta o desencontro entre toreros de México e de España, que está a dar que falar, cando hai problemas máis serios e importantes e critica a decisión, no seu día, de Fernando VII de pechar a Universidade e abrir unha Escola de Tauromaquia...
23 de febrero de 1947
PLEITO ENTRE TOREROS
Por Ramón Suárez Picallo
A los muchos motivos de tipo político y diplomático que mantienen una tensa situación entre México y la España de Franco, se añade ahora otro pleito, de solución tan difícil que, según los entendidos puede derivar en “casus belli”. La cosa es entre toreros, taurómacos y otras “gentes de la afición”, como dice nuestro informante, que es persona de gran metimiento en el mundillo de los pases y las banderillas.
Como todo el mundo sabe, existe en la República Azteca una extraordinaria afición a las corridas de toros y el país cuenta con un plantel de toreros realmente notables, que tiene gran aceptación en la propia España, lo cual motiva las lógicas rivalidades profesionales, que la afición aviva para estímulo de la llamada fiesta brava.
Pero el caso que actualmente ha surgido un desacuerdo respecto al pacto tauromáquico que existía entre España y México, desde el año 1945, y que permitía a los toreros de cada país presentarse en el otro sin mayores dificultades; tal acuerdo ha sido roto por el Sindicato Mexicano de toreros, fundándose la resolución en que el Sindicato de Espectadores de España, exige que los toreros españoles actúen en las corridas mexicanas en la proporción de dos españoles por un mexicano, mientras que los toreros de México tienen en las corridas que se celebran en España la proporción de uno a tres.
La diferencia aparentemente es favorable para los mexicanos, explican los españoles sosteniendo que las corridas de toros son tres veces más numerosas y frecuentes en España que en México y que es en esa mayor frecuencia donde los aztecas tienen compensación numérica. Como verá el curioso lector, también los toreros deben tener en cuenta la ley de la oferta y de la demanda para vender su estupendo trabajo consistente, en capear gigantescos bichos astados.
Más aquí que los toreros, escasamente doctos en economía política, no aceptan aquellas razones y, en la última corrida clásica, los españoles fueron privados de actuar en sus corridas. Entre los impugnados, negados de hacer faena; está el astro de primera magnitud, Manuel Rodríguez, conocido con el apelativo de “Manolete”, que armó en la América torera una revolución más grande que la que hizo su jefe y maestro, el generalísimo, para meter en cintura a 26 millones de españoles, ariscos, ingobernables y comunizantes, dados a los diablos del infierno y de Moscú, “asegún” su propio decir.
La cosa quedó ahí. Tamañísimo agravio a una clase social tan útil, productiva, culta y respetable como la de los toreros españoles –por algo Fernando VII cerró en sus tiempos la Universidad de Madrid y abrió en su lugar una Escuela de Tauromaquia– debía de tener, como la tuvo, gran resonancia y largas consecuencias. Los toreros españoles fueron llamados a su país y, el Sindicato de los mexicanos, dio a sus socios que actúan en España, iguales instrucciones, produciéndose así lo que, en lenguaje diplomático se llama un “impasse”, tan grave que está bordeando los linderos del “casus bellis”.
En medio de este tremendo acontecimiento, que conmovió a inmensas multitudes mexicanas y españolas, se vislumbra aún una posibilidad optimista, según la información que tenemos frente a los ojos y que dice textualmente. “si los españoles no se ponen en un plan de intransigencia, acaso se podrían establecer nuevas negociaciones”.
¿Qué tal? La bomba atómica, las perspectivas de una nueva guerra, lo de Grecia, lo de Palestina, las cuestiones del Ártico y del Antártico, “el problema español en la UN”, los fusilamientos de presos políticos en Grecia y en España, la guerra civil de China y todo lo demás que preocupa el mundo, no pasan de ser bicoca y grano de anís, frente a este pleito entre toreros mexicanos y españoles, capaz de apasionar a muchísima más gente que si se tratase de un acuerdo de los cuatro grandes en sus tenidas para organizar o desorganizar la paz del mundo.
Si no fuera porque tenemos una vivísima simpatía por los toros bravos –los únicos animales simpáticos que actúan en la corrida, contando los del redondel y los de los tendidos, dábamos ahora mismo un gran ¡viva! al rey narizotas, por su felicísima idea de cerrar la Universidad y de abrir en su lugar una escuela de toreros.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal día como hoxe pero de... 1947)
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| NO PASAMENTO DE DANIEL MERINO BENITEZ, Cura |
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 Daniel Merino Benítez (Chillán 31 agosto 1886, + en Llo-lleo 14 febreiro 1947) fixo estudios no Seminario de Santiago de Chile; Universidade Gregoriana de Roma; ordenado sacerdote en Roma o 24 de decembro de 1910; atendeu varias parroquias; foi profesor dos seminarios de Valparaíso e Santiago de Chile, a Escola de Leis de Valparaíso e a Universidade Católica; Secretario do Vicariato de Tarapacá 1914-1919; Cura de Curicó (1927-1935) e de San Isidro,en Santiago de Chile(1933-1947).
Cando se produce o seu pasamento, RSP adicoulle este artigo.
16 de febrero de 1947
SACERDOTE
Por Ramón Suárez Picallo
Acaba de fallecer en Llo-Lleo, Daniel Merino Benítez, cura párroco de San Isidro, una de las parroquias santiaguinas más llenas de sabor internacional y de vida familiar y cristiana.
Lateral a una plazuela encantadora, es la Iglesia del santo Labrador, rincón, plácido y amable, de pura estirpe castellana, parigual a las dos de Valladolid, Madrid o Ávila. Y el virtuoso sacerdote que la rigió hasta ayer era en ella, parte substancial de un carácter sencillo y prócer.
Bondadoso, comprensivo, con manga muy ancha para los pecadillos de la carne débil y mortal, tenia en cambio, acentos catonianos para otros pecados capitales; pero siempre después de la confesión de boca, del propósito de enmienda y de la contrición sincera, su diestra venerable trazaba sobre la cabeza del penitente el amplio signo de la cruz en ademán de perdonar: “Ego te absolvo... in nomini Pater...”.
Y desde el ara sagrada donde ejercía su Ministerio, el Altar Mayor de San Isidro oficiando el Santo Sacrifico de la Misa, las frases del texto evangélico, dichas en un latín sonoro y perfecto, tenían sabor y resonancia extra–humanas, de misteriosa música, provenientes del reino inconocido de lo Absoluto.
Por eso ante su muerte, quienes nos hemos acordado de él muchas mañanas, con el alma cargada de angustia, de desesperanzas y pecados, y hemos recibido su bendición a modo de supremo consuelo, sentimos mucho su ausencia y le dedicamos la mejor de las oraciones, con palabras o sin palabras, pero salidas de lo más íntimo de nuestro espíritu.
Era el Presbítero don Daniel Merino, hombre doctísimo en ciencias humanas y divina; doctor en Filosofía, en Humanidades, en Teología y en Sagrados Cánones, títulos logrados a lo largo de una vida de ahincados estudios, hechos en Chile y en el extranjero; pero para quienes profesamos la sencilla fe de Jesucristo era mucho más que todo eso; era un santo sacerdote que administraba los Sacramentos con voz impregnada de amor paternal bendecida con mano temblorosa de emoción: ¡Y, además, nunca hizo política!
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile , tal día como hoxe de... 1947) |
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| A imitación do libro HOMBRES CONTRA EL MAR |
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A aventura de cinco xóvenes que desde a illa de Pascua inician unha perigosa viaxe navegando ata as costas de Chile da pé a este artigo no que RSP alaba dita odisea e rememora o libro "Hombres contra el mar" novela na que se narran as peripecias do famoso capitán do “Bounty”, cando os seus tripulantes e o seu primeiro oficial, armaron un tremendo “Motín a bordo”, o derrotaron e o deixaron nunha débil chalupa na que alcanzou a illa de Timor...
29 de enero de 1944
“HOMBRES CONTRA EL MAR"
Por Ramón Suárez Picallo
Los cinco muchachos pascuenses, lanzados contra el mar, fugitivos de su Isla nativa, tristemente legendaria, en busca de tierra firme, ancha, sana y larga, han dado remate a una bella aventura, que, lejos de ser criminal, es estupendamente varonil y un tanto romántica. Responde, además, a impulsos instintivos, irrefrenables en los isleños de todas las latitudes: salir, aunque sea por una vez y para regresar, de sus Islas, limitadoras de caminos y limitadas de horizontes. Desde los británicos a los malteses, los baleares y los cretenses, a los haitianos y jamaiquinos, pasando por lo demás habitantes de todas las islas conocidas, hallará, quien los estudie, ese afán por salirse del líquido cerco, que suele dar la sensación de encierro. El mar, es una constante incitación al viaje, a echarse a sus lomos, para llegar a alguna parte, aunque esta parte sea la eternidad, que es el lugar del que estuvieron más cerca, estos inquietos pascuenses de nuestro cordial comentario. Y esta incitación habría de causar más influencia en ellos, en relación con lo poco grato del lugar donde estaban –no son nada halagüeñas las noticias que tenemos de la Isla de Pascua- comparado con el Chile continental y magnífico, que aprendieron a amar y admirar, como patria suya, en relatos y leyendas, o en los libros escolares. Por de pronto, no deja de ser conmovedor el detalle de llevar consigo a manera de símbolo una bandera chilena para hacer con ella señales de auxilio, o envolverse en sus pliegues para irse al fondo. La sombra de la patria los protegería, atrayendo el auxilio solicitado, o los acompañaría para siempre en la gran sepultura azul. ¿No sucede así, acaso, en todas las historias, novelas y narraciones, referentes a naufragios y aventuras marineras?
En esto como en otros muchos detalles, los héroes de la Isla de Pascua, no tienen nada que pedirle a otros héroes famosos llevados a la Historia y a la Literatura. Y no decimos exageración ninguna, sí declaramos que su hasaña está clamando por el buen novelista que la vista y la calce,y la adorne y la mande después por esos mundos de Dios en letras de molde. ¡Ya la quisieran, para sí, como “materia prima”, muchos escritores traducidos a todos los idiomas!
Desde la persecución de las autoridades de la Isla, hasta el detalle de remar por turno y por parejas, pasando por aquello de tener que pescar para el sobrio, condumio, y hasta lo otro de que el mar, enfurecido por el huracán, les arrebatase los víveres ya escasos, todo eso nos ha hecho venir a la imaginación lo mejorcito que hemos leído sobre el tema: “Hombres contra el mar”, novela en que se narran las peripecias del famoso capitán del “Bounty”, cuando sus tripulantes y su primer oficial, armaron un tremendo “Motín a bordo”, lo vencieron, y lo dejaron en una débil chalupa en la que llegó a la Isla de Timor, después de la más azarosa aventura en bote, conocida en todos los tiempos, todo ha sucedido, pues, según los mejores cánones conocidos, lo que viene a confirmar el apotegma de Oscar Wilde, de que la Naturaleza es a veces la que imita al Arte, y no al revés, como creen los realistas de todos los malos realismos.
¡HASTA EL EPÍLOGO!
Todo, hasta el epílogo. Ahí es nada, haber cubierto 200 millas en 14 días, con la sola impulsión de dos remos uno por banda, y teniendo que hacer frente a un huracán que los dejó sin víveres, hambrientos y extenuados. ¡Y en ese instante preciso y difícil, la Providencia –los héroes son creyentes y llevaban sendos escapularios, sin duda de la Virgen del Carmen, patrona y abogada de los navegantes- en forma de un destructor americano! Es natural que los marinos del Tío Sam, cordiales y no veleros, buenos caballeros del mar, dados a admirar la aventura arriscada, se quedasen pasmados y boquiabiertos, al toparse con cuatro hombres de carne y hueso, de la misma laya de los que ellos habían conocido en las novelas más despampanantes e inverosímiles y, por ende, más interesantes.
Y, naturalmente, que el asombro se trocase en admiración, cuando los aventureros, que ellos suponían fatigados y moribundos, ansiosos de asirse a una litera confortable y conformarse “con lo bailado”, les dijeron que no querían subirse a su barco, sino que deseaban continuar la aventura en la chalupa, por cumplir un solemne juramento pronunciado frente al mar y a la luz de la luna, de terminarla tal y como se lo habían propuesto al salir de la Isla. Lo único que pedían eran algunos víveres que, en tales casos, nunca se niegan, en el mar, como no se trate de corsarios, piratas o submarinos nazis. Y todo, dicho en correcto inglés, para que a los del Tío Sam, no les quedase ninguna duda de la brava decisión de los jóvenes aventureros, de estas latitudes del “South”.
Mas, luego, los hombres hablando se entienden; y, razones son razones, como diría un filósofo. Los muchachos se proponían un objetivo plausible y principal: Conocer Chile, su Patria soñada y presentida, allá en la Isla, lejana y fea. Y pudiéndolo lograr eso, a bordo de un destructor, fumando y bebiendo té; comiendo buye estofado y rebanadas de queso, ¿a Santo de que habrían de hacerlo en la inquieta chalupa, mojados como pulpos, y alimentándose con peces voladores, crudos, esmirriados y poco nutritivos? Sería soberbia contra la Providencia favorable y, además volver a las poco agradables peripecias ya conocidas de los hombres contra el mar.
Por lo demás, la novela estaba hecha y sólo se trataba del epílogo, que para su logro, aún necesita un retoque final: que se gestionen de quien corresponda –y ya está haciéndose- todas las facultades para que los jóvenes curiosos conozcan su patria, noble finalidad de su excelente hazaña; se los vista de “palos gruesos”, se los lleve a teatros y cines, y a algunos que otros lugares “de amable solaz y honesto esparcimiento”, y, luego, se haga, con ellos una buena película. Después Dios dirá… Se los puede incluso dejar por su cuenta, porque ellos son de los que no se pierden ni se “ahogan en poco agua”. Pero, antes, tienen derecho a pasarlo bien al menos algún tiempo. Se ganaron ese derecho, a pulso y con riesgo. Y no todos los que lo pasan bien, pueden decir lo mismo, por esos mundos adelante.
DEDICATORIA
Belisario Ito, Esteban Ito, Luo Barurino, Martín Petepahua y Andrés Patys, nombres, en apariencia exóticos personajes de una novela chilena y marinera, ahí os va la mano y con ella la simpatía fervorosa, de “uno que fue marino”, y que no se resigna a no volver a serlo.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe pero de...1944) |
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| O CREGO BOMBEIRO |
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 RSP comenta un incendio na cidade chilena de Cartagena -nos anos 50- onde ten un papel relevante o crego da localidade...
A fotografía -de 2008- corresponde a: Sociedad de Bomberos Voluntarios de Alberti(Buenos Aires-Argentina)
25 de enero de 1950
EL CURA BOMBERO
Por Ramón Suárez Picallo
Al pavoroso incendio producido en Cartagena concurrieron, con gran diligencia todos los equipos de bomberos de la comarca, desde Melipilla hasta todos los de la costa, pues la dotación local no era bastante para vencer el siniestro. Y, naturalmente, el de San Antonio, según nos dicen personas que estaban en el escenario del dama, se portó heroicamente luchando con el “voraz elemento” –como decían los cronistas de incendios de hace 20 años– y con la falta de agua para combatirlo.
Llamó especialmente la atención un personaje de la bomba sanantonina, por su vestimenta estrafalaria y rara, compuesta de manteo sacerdotal, y en la cabeza, en vez de bonete o teja, un tremendo casco bomberil. Era el cura párroco del simpático puerto, don Manuel Barros, alto, fuerte, con enérgica voz de sochantre, a cuyas ordenes obedecía, dócil y eficazmente, el bravo grupo de apagalumbres.
En efecto, don Manuel Barros es un sacerdote singularísismo, bondadoso, alegre y cordial y, a la vez enérgico y fuerte. Su iglesia, limpia, clara, llena de luz, es una de las más simpáticas de toda la costa chilena, llena por las tardes de arrapiezos que lo adoran y a los que él desasna en el intrincado texto de doctrina y de catecismo, regalándoles alguna vez manzanas y naranjas a los más avispados, y contándoles, de cuando en cuando, historias extraordinarias, entre místicas y aventureras, que los chiquillos escuchan alelados.
Conquistó nuestra simpatía a través de un niño español refugiado, de 8 años, hijo de pescador, un tanto herejote, que hablaba del señor cura como si fuese un gran amigo y consejero suyo: Tanto que el niño estuvo a punto de preguntarle si debía ir a pedirle a la abuela de la “Trini” –una encantadora niña de su misma edad, a la que ya le había echado el ojo– que se le guardase para novia, al regreso de un largo viaje.
Mas, con todo, no sabíamos que don Manuel fuese un gran bombero, condición que acreditó en el incendio de Cartagena, ante la admiración de muchas gentes que sólo lo concebían consagrado a Dios y echando bendiciones.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile tal día como hoxe do ano... 1950) |
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| El TANI (BOXEADOR) |
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 Neste artigo RSP,comenta con sorna a discutible nacionalidade do famoso boxeador El Tani (Estanislao Loayza Aguilar)
9 de enero de 1943
QUE SE ACLARE ESO
Por Ramón Suárez Picallo
“El Tani”, boxeador de primer orden, al parecer iquiqueño, va a dar muchísimo que hablar; tanto quizá como aquel magnifico almirante don Cristóbal Colón, cuya patria de origen se atribuye medio mundo, desde Pontevedra a Génova, pasando por Lima y por Catamarca.
Pues, nada menos que tres naciones, -Chile, Perú y Ecuador-, reclaman el paisanaje del púgil, cuando aún está vivo. ¡Las que lo reclamarían si estuviera muerto! Y, además, para ilusionarlo, alguna de esas naciones le ofrece una cuantiosa herencia, llovida del cielo. ¿Para sobornarlo? ¡Vaya usted a saber!
No conocemos a “El Tani”, ni tenemos noticias referentes a como están de arraigadas en su ánima, las ideas de la chilenidad; pero, si sus escrúpulos patrióticos no son muchos, le aconsejaríamos que se fuese al Ecuador, cobrase la herencia y se volviera luego para estos lares, donde se pasa bastante bien, sobre todo después de cobrar una herencia.
Mientras tanto, hay que aclarar el asunto debidamente, sin que quede lugar a dudas; porque, en los tiempos que corren, hemos visto y oído reclamaciones diplomáticas, por cosas de mucha menor cuantía, Los de Iquique tienen el deber de probar, en forma fehaciente, que su púgil favorito, nació allí y no en otra parte.
Porque ¿quién nos dice que en los tiempos que vienen, un gran boxeador de nuestros días; no tiene, a los efectos históricos, tanta importancia como la tuvo un descubridor de mundos en el siglo X? ¡Que se aclare eso! No ocurra lo de Colón, que nadie sabe a ciencia cierta donde nació, ni donde están sus restos.
(Artigo publicado no xornal La Hora, en Santiago de Chile, tal dia como hoxe de... 1943) |
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