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Drácula
Abraham Stoker (nació en Clontarf, Irlanda; el 8 de noviembre de 1847 - murió en Londres, Inglaterra; el 20 de abril de 1912) fue un novelista y escritor de historias cortas, es famoso actualmente por su novela de terror Drácula escrita en 1897. Fundamentalmente es reconocido en el género literario por su seudónimo Bram Stoker.
Perteneció a la sociedad secreta llamada Golden Dawn, en la que se reunían varios escritores famosos como William Butler Yeats y Arthur Machen para tratar temas esotéricos y de ocultismo como la magia ceremonial y el hermetismo.

Bram Stoker moriría a causa de la sífilis, el 20 de abril de 1912, a los 64 años. Murió en una humilde y pestilente pensión de Londres, y en sus últimos minutos de vida no paraba de señalar a un rincón de la habitación mientras una y otra vez pronunciaba: "Strigoi", palabra que en rumano significa bruja o espíritu maligno y que él entendía también como "vampiro", el ser que tanto había investigado y perseguido para su obra Drácula.

Su esposa fue la administradora de su legado literario, y dio a conocer obras como la que sería la introducción de Drácula: el relato corto El enviado de Drácula.


Su creación literaria más reconocida, la cual realzó los matices del vampirismo y pasó a ser una obra literaria transmitida a través de los años, fue la del vampiro "Drácula" (1897), historia ficticia basada, según algunas fuentes, en el personaje real de Vlad Draculea "Vlad el Hijo del Demonio/Dragon" también llamado Vlad Tepes "el empalador”. Para esta novela se sirvió de los conocimientos de un erudito orientalista húngaro llamado Arminius Vámbéry con el que se reuniría varias veces y de libros como el de Emily Gerard "Informe sobre los principados de Valaquia". Se inspiró en Irving y en Franz Liszt para fijar el aspecto del Conde Drácula.
Refleja la lucha entre el Bien y el Mal. Óscar Wilde dijo de la novela que era la obra de terror mejor escrita de todos los tiempos, y también "la novela más hermosa jamás escrita". Además, la obra recibió elogios de, entre otros, Arthur Conan Doyle.
Comentarios (0) - Categoría: Xeral - Publicado o 17-01-2011 16:35
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Algo que contarte
Hanif Kureishi (Londres, 5 de diciembre de 1954) es un novelista, autor teatral, guionista y director de cine británico, hijo de inglesa y pakistaní.
Después de estudiar filosofía en la Universidad de Londres, decidió dedicarse a escribir obras de teatro mientras trabajaba como mecanógrafo en los estudios Riverside de Londres.

Su primer guión teatral, La madre patria, ganó el premio de la Thames Television en 1980, lo que propició su nombramiento como autor fijo del teatro Royal Court. Desde entonces no ha parado de escribir tanto novelas como guiones como obras de teatro. Trata temas como la inmigración, el racismo o la sexualidad en sus escritos.

En Algo que contarte, Jamal Khan, un psicoanalista y escritor de mediana edad, de madre inglesa y padre pakistaní, se encuentra separado de su mujer y su hijo adolescente en Londres. Alejado desde hace mucho de las historias amorosas, vive volcado en sus pacientes. Como él mismo refiere: “Los secretos son mi moneda particular: trafico con ellos para vivir. Los secretos del deseo, de lo que la gente quiere de verdad, de lo que más miedo le da. Los secretos de por qué el amor es difícil, el sexo complicado, la vida un dolor y la muerte tan cercana”. El propio Jamal guarda un secreto que sólo ha revelado a su psicoanalista y que marca toda su existencia.
Pero la vida de Jamal se ve aún más alterada cuando se entera del romance entre Miriam, su hermana mayor, madre soltera de cinco hijos de diferentes padres y que continuamente transgrede los límites de la legalidad, y su mejor amigo, Henry, un famoso director y productor de cine y televisión doce años mayor que él. Este idilio entre personas tan diferentes, que viven un amor y sexo gozosos, sin tapujos ni convencionalismos, hace que Jamal entre en una crisis existencial y vuelva la mirada hacia el pasado, ansioso por revivir antiguas pasiones.
En esa búsqueda, entre reminiscencias y reencuentros algo turbadores con viejos conocidos, Jamal iniciará un viaje por su adolescencia y juventud, además de por la cambiante realidad política y social de la Inglaterra de los últimos treinta años. De ello surge el retrato de una sociedad decepcionada políticamente y falta de líderes revolucionarios, y de una juventud sin modelos éticos y con enormes vacíos ideológicos que sólo busca recrearse en el placer.
Del racismo al amor
Kureishi retoma en Algo que contarte los temas que lo obsesionan: el cambio social, la política y la inmigración. En esta novela, de nuevo aparentemente autobiográfica, el autor aparece reflejado en el protagonista, que al igual que él vivió el psicoanálisis como una vivencia liberadora y que también realizó en su juventud un viaje a Pakistán en busca de sus orígenes.
Kureishi reflexiona además sobre la sociedad inglesa, una sociedad que, según él mismo comentó durante su reciente visita a nuestro país, “ha llevado a cabo una revolución positiva hacia la pluralidad, evolucionando hasta convertirse en multirracial y multicultural. Todo ello mediante una larga lucha, dolorosa, que aún continúa y que implica cambios en la identidad británica, cambios necesarios y que hay que aceptar”.
El autor apunta que él mismo sufrió en carne propia las consecuencias del conflicto racial y declara que “de niño estaba siempre fuera de lugar, era objeto de insultos raciales, me llamaban ‘paki’ y tenía que correr delante de los skinheads para que no me apalearan”. No obstante, “en los años 1960-70, la gente empezó a revelarse contra el racismo. Se dio una revolución política; feministas y homosexuales reivindicaron sus derechos. Comenzaron a verse negros y pakis en televisión. La cultura y la literatura rompieron con la idea de que los asiáticos eran inferiores a los británicos”.
Kureishi señala que, en el camino hacia ese cambio colectivo a la vez que idiosincrático, el psicoanálisis actuó como elemento liberador de ciertas dictaduras mentales, además de formar parte de la cultura literaria. Kureishi, que dice hallar muchos paralelismos entre el trabajo del escritor y el de psicoanalista, analiza con pluma certera la sociedad británica a través de la vida cotidiana del individuo. “Freud decía que, si quieres conocer a un ser humano, tienes que preguntarle cosas estúpidas. La vulgaridad, la estupidez y las cosas cotidianas dicen mucho de la vida del ser humano. Creo que los británicos son expertos en vulgaridad. Me encanta la estupidez británica, hay en ella algo de honesto y verdadero”.
En relación con el psicoanálisis y las múltiples referencias que aparecen en la novela concernientes a los sueños, deseos y fantasías de los distintos personajes, el autor manifiesta que “los sueños son autobiográficos porque te hablan de la vida; también las fantasías, incluidas la sexuales, así como las mentiras, porque encierran los deseos del individuo”.
Por último, Kureishi se despide con una apuesta abierta por el amor: “creo en la capacidad humana de querer. El amor adulto es muy difícil, aunque soy optimista respecto a la amistad entre padre e hijo. Admiro el concepto freudiano de ‘transitoriedad’, todo es maravilloso porque muere; el amor, como la vida, cambia y finaliza”.
Comentarios (0) - Categoría: Xeral - Publicado o 05-01-2011 15:05
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